EVOLUCIÓN CULTURAL
Por
Javier López
Apreciados estudiantes: Ahora que inician esta importante etapa de sus vidas, estoy desde la asignatura de socioantropología dispuesta a escucharlos, apoyarlos y orientarlos en sus inquietudes frente al proceso de adaptación a la vida universitaria mediada por los ambientes infovirtuales. Este blog, es un espacio propicio para que ustedes aporten, interactúen, compartan y de manera colaborativa entre todos construyamos conocimiento. Orly G.S.
Buenas noches.
Los invito a observar este video, es un ejemplo claro del impacto que la cultura de masas causa a nuestra sociedad, usando como principal instrumento los medios de comunicación.
¿Creen ustedes que el consumismo en el que vivimos está robando la autonomía, la identidad y la voluntad de las personas?
Orly muchas gracias por la informacion espero que este aporte sea de todo el interes de los participantes del blog
Profesora espero que el blog llegue por que e estado algo ocupado por que no e sido capaz de enviarlo
Siguiendo la invitación que nos ha hecho Orly, me pareció interesante compartir con ustedes un aparte que encontré en un libro que esta en el mercado llamado Medios de comunicación y Cultura de Wilson Ortiz Rozo y Julio Ernesto Rojas Mesa.
En el encontramos varios de los temas tratados durante el desarrollo de nuestra unidad. En la presentación*, se narra el encuentro entre un Teólogo y un Indio tuerto. Historia que muestra de manera clara como la comunicación entre seres humanos esta determinada por aspectos subjetivos, pre concepciones, aspectos socioculturales. Igualmente podemos ver la necesidad de reflexionar acerca de nuestra responsabilidad a la hora de comunicar o transmitir los mensajes y por ultimo como la necesidad de comunicación, llevo al hombre a desarrollar su lenguaje.
La historia es la siguiente:
Narra el encuentro y la discusión entre un teólogo y un indio tuerto. El teólogo mostró un dedo. En respuesta, el indio mostró dos dedos; el teólogo tres. El indio respondió mostrándole el puño, En seguida, el teólogo mostró una fruta, la mordió y escupió su cáscara. Por su parte el indio tomó un limón y se lo trago… la discusión erudita duró por mucho tiempo, hasta que el celebre teólogo se dio por vencido.
Entonces preguntaron al teólogo: “¿Por qué?”. Él respondió, pero esta vez no por medio de signos, sino del lenguaje articulado: “Mi rival es un verdadero pozo de la sabiduría. Yo le mostré un dedo diciendo Dios es uno.
Él me contestó sabiamente mostrándome dos dedos para hacerme recordar que además del Dios Padre está Dios Hijo. Entonces traté de tenderle una trampa y le mostré tres dedos, como diciéndole que quizás haya tres dioses: Dios padre, Dios Hijo, Dios Espíritu santo.
Pero él esquivó sabiamente la celada mostrándome el puño como diciéndome ´Dios es uno en tres personas´.
Entonces le mostré una fruta diciéndole: la vida es dulce como esta manzana, pero otra vez me dejó estupefacto comiéndose un limón y haciéndome comprender con eso que la vida es mejor que los frutos dulces y que tiene un ácido y eso la vuelve más preciada y valiosa.
En verdad, es el más sabio de los teólogos del mundo”, exclamó anonadado el teólogo.
Ahora reflexiona a partir de la historia sobre tus propias experiencias de comunicación.
Gracias
Clara I Flecher. Estudiante Educación Básica con Énfasis en Lengua castellana.
* La presentación del libro fue elaborada por Ninfa Estella Cárdenas Sánchez.
Durante mi primer encuentro con la socioantropología me inquieto reconocer las transformaciones del hombre a través de los tiempos como individuo, sujeto o miembro de un grupo o colectivo social, un aspecto determinante como punto de partida en mi proceso de formación, pues estoy llamado a conocer no solo las demandas, necesidades e intereses de la sociedad actual sino que además debo estar preparado para darles respuestas.
Los escritores siguen dándole estilo al lenguaje, elegancia a la prosa, fluidez al verso, riqueza al léxico y lo lanzan al público a través de los diferentes medios que hoy por hoy están a su alcance. Al mismo tiempo pienso en el lenguaje popular de nuestras gentes, muchas veces analfabetas, que cuentan la sabiduría de los pueblos.
El día que alguien está construyendo su casa (como se hace tradicionalmente) toda la gente de la aldea acude a trabajar con él, los unos batiendo el barro, los otros haciendo las bolas de lodo que son colocadas a manera de ladrillos para levantar los muros y las mujeres cargando agua, cocinando y acompañando con su canto. Es un trabajo comunitario que puede ser concluido en una jornada.
Los campesinos comen su plato tradicional, pasta de maíz con salsa de legumbres con la mano y recogen la salsa que queda en el plato con un solo dedo, no así las salsas que preparan con un fruto llamado gombo, que vuelve la salsa pegajosa, un poco como la clara de huevo, en ese caso no podrían hacerlo con un solo dedo sino con todos.
En la familia tradicional los problemas serios se resuelven en la noche. No es raro que un papá llame a su hijo a media noche para conversar los dos solos en el silencio de la noche profunda.
Aplicación: En medio de una discusión, el jefe del hogar dice: Vamos a descansar y ya veremos lo que pasa, pues la noche aporta consejo.
Los habitantes del norte de Benín hacen periódicamente ceremonias que duran, por lo regular, varios días, invitan al tamborilero para que con otros músicos acompañen el tiempo que la ceremonia dura. El sonido del tam-tam se oye a kilómetros de distancia y más si se está cerca del lugar o en la misma casa.
Aplicación: Un abuelo invita a sus nietos a mudarse a su casa y ellos la ponen patas arriba con sus travesuras, entonces la mujer le dice a su marido: cuando invites a un tam-tam, no digas que éste te rompe el tímpano.
Las madres cargan a sus hijos en la espalda sujetándolo fuertemente con un paño tradicional o con alguna tela fuerte que tenga a la mano. Es increíble como el niño desde que tiene a penas unos días de nacido se adapta a este “medio de transporte”. La mujer camina kilómetros, corre, baila, trabaja en el campo, en la cocina, con el niño a la espalda y él la pasa bien o duerme plácidamente.