martes, 28 de octubre de 2008

EVOLUCIÓN CULTURAL

Por
Javier López

EVOLUCIÓN CULTURAL

Buenas noches.

Según la definición de evolución de la cultura nos encontramos que evolución cultural son todos aquellos cambios que ocurren en las sociedades y son adaptados como estilos de vida, los cuales llamamos culturización o progreso cultural, pero en realidad creo que solo es un desarraigo de la cultura donde se utilizan los medios de comunicación como principal herramienta para cambiar los ideales autotonos que tienen los humanos por unos estilos de vida que son ficticios e inalcansables terminado por dejar a las personas sin identidad.



EVOLUCIÓN Y CULTURA.


Se entiende por evolución cultural el cambio a lo largo del tiempo de todos o algunos de los elementos culturales de una sociedad (o una parte de la misma). La evidencia muestra que, la cultura -usos, costumbres, religión, valores, organización social, tecnología, leyes, lenguaje, artefactos, herramientas, transportes-, se desarrolla evolutivamente por la acumulación y transmisión de conocimientos para la mejor adaptación al medio ambiente.

EVOLUCIÓN Y CULTURAPor Pausanias el Ácrata

Hasta mediados de los años 60 e, incluso, principios de los 70, la antropología como ciencia social había respondido ante la diversidad cultural humana de una manera sencilla y tajante: la evolución de las sociedades sapiens sapiens, se definía por un afán de mejora, por la adaptación de sus conocimientos cada vez mayores para mejorar la calidad de vida del grupo. De esta forma, y conforme a esta creencia comúnmente aceptada, la evolución de la especie humana se representaba como una línea ascendente, que unía directamente la prehistoria del Homo sapiens sapiens, aquellos albores de nuestra especie, con nuestro presente occidental lleno de confort y facilidades. Se consideraba que nuestra sociedad, o al menos la sociedad isabelina del siglo XIX, que parió esta concepción, como culmen de la evolución cultural, y hacia la que tendían todas las sociedades humanas conocidas. Las diferencias palpables entre ellas, respondían al grado de evolución en que dicho grupo social se encontraba. Cuanto más alejado del modelo europeo se situaba más atrasada y primitiva se consideraba una cultura, siendo esta catalogada de incivilizada, y sus miembros de primitivos, salvajes... Por el contrario, si percibían formas embrionarias o en estado latente de desarrollo, que apuntaran hacia el ideal europeo de civilización, esa cultura, estaría más próxima al punto más alto de aquella línea imaginaria que es la evolución. Y de esta forma simple se resolvía un problema que hoy se considera trascendental en la antropología, etnología, arqueología y sociología: el nacimiento de jefaturas, las jefaturas avanzadas, una mayor complejidad social, el nacimiento de clases diferenciadas, los ejércitos, la tributación, los soberanos, los dirigentes y, al fin, el Estado segmentario (en términos de Aidan Southall) y el Estado tal y como hoy lo conocemos. Para estos evolucionistas del siglo XIX, pensadores de la linealidad, y todos los que en el siglo XX se hicieron eco de aquellas ideas y teorías que situaban a cada sociedad en un lugar determinado de esa raya invisible, conforme a su cercanía o lejanía a nosotros, el Estado surgiría como una forma de evolución hacia algo mejor, o sea, nosotros. Todos los avances que se discernían en las culturas pasadas eran para mejor, para llegar a lo que hoy somos y representamos (de ahí avance, engañosa palabra). La alfarería, la agricultura, las religiones... eran “inventos” que jalonaban el camino hacia la civilización. Si una etnia no empleaba la agricultura y permanecía anclada en patrones de nomadismo, caza y recolección, era síntoma de un atraso cultural importante y se la encorsetaba dentro de términos peyorativos y juicios de valor negativos. Primitivos, salvajes, sin civilizar..., lo cual no dista demasiado de lo que, aún hoy día, mucha gente puede pensar de culturas enraizadas en estas formas ancestrales de supervivencia y adaptación ambiental.
Este evolucionismo, como cuerpo de doctrina pervivió hasta mediados de los años 60 y principios de los 70, momento en el cual una serie de investigadores sociales comenzaron a cuestionar esta forma de entender la vida cultural en nuestro planeta. Gente como Marshall Sahlins, Freíd, Julian Steward, etc..., empezaron a plantearse que las divergencias culturales existentes en todo el globo, podrían bien deberse a adaptaciones medioambientales, a respuestas diferentes del ser humano ante diversos nichos ecológicos. El carácter de gradualidad que los evolucionistas conferían a las culturas, se diluye en la nueva interpretación antropológica. La revolución en arqueología y antropología, comienza de la mano de nuevas concepciones que rompen con la tradición marcadamente racista anterior, y abren un cortafuegos entre ella y el nuevo pensamiento. En arqueología, la nueva escuela inglesa opta por iniciar investigaciones en aspectos antes obviados. Comienza así la arqueología del medio. Se buscan nuevos campos metodológicos, empezando por recopilar nuevos datos en la investigación de campo, que respondan a nuevas y revolucionarias cuestiones.
Por su parte, la antropología, profundamente ligada a la arqueología, también inicia su particular revolución. El evolucionismo pasa a mejor vida, archivado su contenido racista y lineal, y se empieza a admitir una evolución multilineal, eliminando de la palabra “evolución” cualquier implicación de graduación o mejora. Así, y respondiendo a los nuevos criterios, se desviste los viejos mitos y conceptos de su hálito de mejora. La agricultura, los Estados y demás concepciones antes tomadas como pasos adelante en el camino recto de la evolución, comienzan a analizarse de manera crítica y se comprenden como lo que son: adaptaciones forzosas del ser humano en ciertos lugares, a un medio ambiente agotado y resentido que no deja otras opciones. Los análisis arqueológicos de la Nueva Arqueología arrojan un halo de luz en estos estudios. Cambios climáticos, demográficos, extinción de flora y fauna, llevan al ser humano a aceptar técnicas que ya conocían, pero se limitaban por su carencia de utilidad. Y es que realmente, la agricultura requiere un esfuerzo mayor, más tiempo y menos libertad para el Homo sapiens sapiens que sus costumbres atemporales de caza y recolección. Si se acepta la agricultura como nueva forma de producción, es debido a condiciones excepcionales. Y lo mismo puede decirse de la aparición paulatina de jefaturas, jefaturas avanzadas y, al final, el Estado con todo su aparato y carga burocrática. Una vez el Holoceno desplaza al Pleistoceno, y la agricultura poco a poco se acepta como último recurso en la adaptación del ser humano, la organización en bandas y sociedades igualitarias, con libre e idéntico acceso al medio y a los recursos, se va viendo indefectiblemente modificada hacia nuevas formas de poder. Si estas fueron aceptadas en detrimento de un antiguo modo de vida más igualitario y libre, fue debido a necesidades mayores y no, como interpretaban (e interpretan) los evolucionistas, a un camino ascendente hacia el progreso. Los estudios a partir de los años 70 que se han dado en arqueología y antropología, demuestran una caída importante en las condiciones de vida de los pueblos agrarios y estatalizados, al menos en lo que respecta a esa mayoría que es la encargada de producir los bienes de consumo y suntuarios para la elite dominante recién nacida. Estudios de Lee entre los ¡kung de Sudáfrica, al igual que otros realizados entre indígenas de la Amazonía, demuestran una media de trabajo diario entre tres y cuatro horas, tiempo que distribuye cada cual como su propio jefe, tal y como desea, y lo emplea en el quehacer que cree necesario por sí mismo: fabricación de utensilios, caza, pesca, recogida de leña, preparar una hamaca o choza... La agricultura requiere de un mínimo de ocho horas, más o menos, y una sedentarización parcial o total según el nivel agrario del pueblo en cuestión. Preocupación por el clima, preparación del campo, tala de árboles, eliminación de rastrojos, siembra, obras de regadío, mantenimiento de las parcelas... A esto hay que añadirle el riesgo extra que suponen las malas cosechas, heladas, plagas... que hacen de la agricultura una técnica no tan segura como se quiso ver en su momento. Además, la totalidad de sociedades que inician este cambio productivo lo acompañan de otro a nivel social, que lleva a una mayor complejidad social, aumento demográfico, ascenso de cabecillas y autoridades, mediadores entre lo sobrenatural y el hombre, y finalmente, directamente hacia el Estado con todas las cargas y tributaciones que ello supone.
Así, en los años 70, y gracias a las nuevas investigaciones, se viene a eliminar esa visión tan extendida del nómada agrupado en bandas, como un ser hambriento y asustado, temeroso de hambrunas y enfermedades, ignorante e incivilizado, para pasar a ocupar su sitio en la historia del ser humano, enriqueciendo la diversidad cultural de nuestro planeta. Mientras algunas de estas bandas no pudieron evitar la adopción de la agricultura, y la revolución social que a corto plazo esta técnica implica, otras bandas consiguieron merced a mejores ecosistemas o a un mayor apego a su medio de vida tradicional, conservar su forma de cultura de caza-recolección y la integración en pequeños grupos igualitarios, adaptados perfectamente al medio que les acoge. Los Estados nacientes no consiguieron mantener ese equilibrio con el medio y los desórdenes ecológicos que producen, al intensificar la producción en pro de un aumento demográfico sin precedentes, se alargan hasta hoy día.
De esta manera, y a partir de los años 70 el Estado así como todos los mecanismos, técnicas productivas y tecnología que facilitan su existencia, dejan de ser entendidos como una forma superior de organización y se pasa a concebir como una forma paralela de evolución a la tradicional, conservada por cada vez menos pueblos en el globo. Incluso se comienza a considerar este nuevo marco de organización como una forma más dañina y menos adaptada para con el medio que la caza-pesca-recolección nómada, encuadrada en pequeños grupos que no acaben con los recursos.
Sin embargo y pese a todo, lo expuesto tan sucintamente en las líneas superiores, aún hoy día es una creencia muy difundida entre la población en general, que nuestra superioridad técnica y moral, nuestro avance y progreso, nuestro “mejor” nivel de vida nos hace más “evolucionados” y más afortunados que esos “primitivos” que permanecen anclados en un pasado muerto y superado por nuestros medios materiales. La visión de salvajes ignorantes es difícil de desechar de nuestra mente colectiva, un pensamiento tremendamente eurocentrista, tan ensimismado en aplaudir nuestros propios logros, que no puede reconocer los fracasos de nuestra cultura y nuestros Estados para organizar una mejor vida, acorde a tantos “avances” materiales que han acabado reducidos para unos pocos. Realmente, existe poca diferencia entre el lujo y los placeres que rodeaban al totalitario ahau maya de los que ostenta hoy día un yuppi triunfador, director de grandes corporaciones. Mientras el campesino maya desbrozaba la milpa o trabajaba en las grandes empresas diseñadas por y para la elite de su gente, el obrero actual, aquel afortunado en poseer trabajo, suda por el beneficio y ensalzamiento de la plutocracia dirigente, que posee bancos, empresas, entidades económicas y gobiernos. Realmente, ¿qué nos hace tan superiores?

lunes, 27 de octubre de 2008

Los invito a observar este video, es un ejemplo claro del impacto que la cultura de masas causa a nuestra sociedad, usando como principal instrumento los medios de comunicación.

¿Creen ustedes que el consumismo en el que vivimos está robando la autonomía, la identidad y la voluntad de las personas?

domingo, 26 de octubre de 2008

Socioantropologia

Orly muchas gracias por la informacion espero que este aporte sea de todo el interes de los participantes del blog
Socioantropologia
Resaltar la importancia de la socio-antropología en la formación humanística Fomentar una actitud reflexiva, analítica y crítica frente a las complejidad bióticas, culturales, sociales y ambientales en el transcurso de la humanidad. Contribuir en la formación de un profesional integro que favorezca el desarrollo social colombiano y participe en la solución de los conflictos familiares, organizacionales y sociales. Específicos Encontrar el punto de convergencia entre la sociología y la antropología. Identificar los cambios que se han presentado durante el desarrollo de la humanidad en relación con la diversidad socio-cultural. Analizar la información sobre las teoría del origen y evolución del hombre. Indagar acerca de los procesos de aculturación en relación con los valores y aspectos religiosos, míticos, éticos y estéticos que presentan las sociedades. Comprender cómo los factores económicos y sociales ejercen impacto sobre la cultura y el comportamiento social. Realizar una primera aproximación socio-antropológica a fenómenos actuales como las mega tendencias, la globalización, la modernidad y el postmodernismo en relación con el desarrollo humano. Elaborar investigaciones documentales o de campo que faciliten la comprensión de los conceptos analizados en el plano de la socio-antropología. Lograr una aproximación a las problemáticas socio-culturales nuestras a la luz de la socio-antropología.
Publicado por Ciro en 19:18 0

sábado, 25 de octubre de 2008

socioantropologia

Profesora espero que el blog llegue por que e estado algo ocupado por que no e sido capaz de enviarlo

¿Cómo te comunicas?

Siguiendo la invitación que nos ha hecho Orly, me pareció interesante compartir con ustedes un aparte que encontré en un libro que esta en el mercado llamado Medios de comunicación y Cultura de Wilson Ortiz Rozo y Julio Ernesto Rojas Mesa.

En el encontramos varios de los temas tratados durante el desarrollo de nuestra unidad. En la presentación*, se narra el encuentro entre un Teólogo y un Indio tuerto. Historia que muestra de manera clara como la comunicación entre seres humanos esta determinada por aspectos subjetivos, pre concepciones, aspectos socioculturales. Igualmente podemos ver la necesidad de reflexionar acerca de nuestra responsabilidad a la hora de comunicar o transmitir los mensajes y por ultimo como la necesidad de comunicación, llevo al hombre a desarrollar su lenguaje.

La historia es la siguiente:

Narra el encuentro y la discusión entre un teólogo y un indio tuerto. El teólogo mostró un dedo. En respuesta, el indio mostró dos dedos; el teólogo tres. El indio respondió mostrándole el puño, En seguida, el teólogo mostró una fruta, la mordió y escupió su cáscara. Por su parte el indio tomó un limón y se lo trago… la discusión erudita duró por mucho tiempo, hasta que el celebre teólogo se dio por vencido.

Entonces preguntaron al teólogo: “¿Por qué?”. Él respondió, pero esta vez no por medio de signos, sino del lenguaje articulado: “Mi rival es un verdadero pozo de la sabiduría. Yo le mostré un dedo diciendo Dios es uno.

Él me contestó sabiamente mostrándome dos dedos para hacerme recordar que además del Dios Padre está Dios Hijo. Entonces traté de tenderle una trampa y le mostré tres dedos, como diciéndole que quizás haya tres dioses: Dios padre, Dios Hijo, Dios Espíritu santo.

Pero él esquivó sabiamente la celada mostrándome el puño como diciéndome ´Dios es uno en tres personas´.

Entonces le mostré una fruta diciéndole: la vida es dulce como esta manzana, pero otra vez me dejó estupefacto comiéndose un limón y haciéndome comprender con eso que la vida es mejor que los frutos dulces y que tiene un ácido y eso la vuelve más preciada y valiosa.

En verdad, es el más sabio de los teólogos del mundo”, exclamó anonadado el teólogo.

Ahora reflexiona a partir de la historia sobre tus propias experiencias de comunicación.

Gracias

Clara I Flecher. Estudiante Educación Básica con Énfasis en Lengua castellana.

* La presentación del libro fue elaborada por Ninfa Estella Cárdenas Sánchez.

domingo, 19 de octubre de 2008

La Importancia de la socioantropología en mi proceso de formación

Durante mi primer encuentro con la socioantropología me inquieto reconocer las transformaciones del hombre a través de los tiempos como individuo, sujeto o miembro de un grupo o colectivo social, un aspecto determinante como punto de partida en mi proceso de formación, pues estoy llamado a conocer no solo las demandas, necesidades e intereses de la sociedad actual sino que además debo estar preparado para darles respuestas.

Por ello rescato de gran importancia este primer encuentro con la socioantropología y su estudio del hombre como un ser de transformaciones y de una sociedad cambiante y evolutiva.

jueves, 16 de octubre de 2008

Sabiduría del pueblo

Los escritores siguen dándole estilo al lenguaje, elegancia a la prosa, fluidez al verso, riqueza al léxico y lo lanzan al público a través de los diferentes medios que hoy por hoy están a su alcance. Al mismo tiempo pienso en el lenguaje popular de nuestras gentes, muchas veces analfabetas, que cuentan la sabiduría de los pueblos.
Los dichos y refranes en labios de nuestras gentes sencillas se hacen armas fuertes de lenguaje, son directos y no necesitan explicación. Todos hemos utilizado los refranes, unos más que otros.


Los Antioqueños son muy ricos en dichos, en comparaciones y exageraciones: A mal paso andale pronto, ser amable como crespo, Antioqueño no se vara, Antioqueño no repite…
Así, cada región y cada país tienen sus dichos y refranes propios. Les comparto unos cuantos refranes muy utilizados en Benín (África occidental).



¿De dónde vienen estos refranes?

  • Una sola persona no construye una casa

El día que alguien está construyendo su casa (como se hace tradicionalmente) toda la gente de la aldea acude a trabajar con él, los unos batiendo el barro, los otros haciendo las bolas de lodo que son colocadas a manera de ladrillos para levantar los muros y las mujeres cargando agua, cocinando y acompañando con su canto. Es un trabajo comunitario que puede ser concluido en una jornada.


  • No hay serpiente pequeña.
Al norte de Benín hay unas serpientes muy pequeñas cuyo veneno es mortal, la gente las llama víboras y les temen. Los habitantes del lugar enseñan a no subestimar estos reptiles por ser pequeños puesto que son peligrosos.
Aplicación: Por ejemplo, si un forastero, joven de quince años, pide posada en una casa, la solidaridad tradicional obliga a darle hospedaje, pero el dueño va a estar atento al visitante porque se dice, es muy joven, pero no hay serpiente pequeña.



  • Un solo dedo no lame la salsa de gombo.

Los campesinos comen su plato tradicional, pasta de maíz con salsa de legumbres con la mano y recogen la salsa que queda en el plato con un solo dedo, no así las salsas que preparan con un fruto llamado gombo, que vuelve la salsa pegajosa, un poco como la clara de huevo, en ese caso no podrían hacerlo con un solo dedo sino con todos.

Dicho en América Latina: La unión hace la fuerza



  • La noche aporta consejo

En la familia tradicional los problemas serios se resuelven en la noche. No es raro que un papá llame a su hijo a media noche para conversar los dos solos en el silencio de la noche profunda.
Aplicación: En medio de una discusión, el jefe del hogar dice: Vamos a descansar y ya veremos lo que pasa, pues la noche aporta consejo.


  • Cuando invites a un tam–tam (tambor tradicional) no digas que este te rompe el tímpano.

Los habitantes del norte de Benín hacen periódicamente ceremonias que duran, por lo regular, varios días, invitan al tamborilero para que con otros músicos acompañen el tiempo que la ceremonia dura. El sonido del tam-tam se oye a kilómetros de distancia y más si se está cerca del lugar o en la misma casa.
Aplicación: Un abuelo invita a sus nietos a mudarse a su casa y ellos la ponen patas arriba con sus travesuras, entonces la mujer le dice a su marido: cuando invites a un tam-tam, no digas que éste te rompe el tímpano.



  • En la espalda de su madre, el niño no teme ningún mal.

Las madres cargan a sus hijos en la espalda sujetándolo fuertemente con un paño tradicional o con alguna tela fuerte que tenga a la mano. Es increíble como el niño desde que tiene a penas unos días de nacido se adapta a este “medio de transporte”. La mujer camina kilómetros, corre, baila, trabaja en el campo, en la cocina, con el niño a la espalda y él la pasa bien o duerme plácidamente.


Lo utilizan sobretodo para hablar de la protección de Dios y de la confianza en los padres.



Beatriz Marianela Aguilar O.

Estudiante de Filos. y Educación religiosa

viernes, 3 de octubre de 2008

Invitación

Tendremos este espacio en el que podremos compartir hallazgos, consultas, investigaciones; igualmente que podamos hacer comentarios que nos lleven a la construcción del conocimiento y acercamiento a esta disciplina de la Socioantrpología .

Cordial saludo,

Orly G.S